Muere James Watson, figura clave en la revolución científica del ADN
- noviembre 8, 2025
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James Watson, pionero del estudio del ADN y ganador del Nobel de Medicina, falleció a los 97 años, dejando un legado decisivo para la ciencia moderna.
James Watson, pionero del estudio del ADN y ganador del Nobel de Medicina, falleció a los 97 años, dejando un legado decisivo para la ciencia moderna.
El científico estadounidense James Watson, reconocido mundialmente por su papel fundamental en el descubrimiento de la estructura del ADN y galardonado con el Nobel de Medicina en 1962, falleció este viernes a los 97 años, informó el Laboratorio Cold Spring Harbor (CSHL), institución en la que desarrolló gran parte de su trayectoria.
Watson alcanzó renombre internacional tras descifrar en 1953, junto con Francis Crick, la forma de doble hélice del ADN, un hallazgo que marcó el nacimiento de la biología molecular moderna y permitió comprender cómo se transmite la información genética entre generaciones.
Este descubrimiento, apoyado en datos obtenidos por Rosalind Franklin y Maurice Wilkins, abrió un nuevo horizonte para el estudio de la herencia, la síntesis de proteínas y el entendimiento de múltiples enfermedades.
Nacido en Chicago el 6 de abril de 1928, Watson mostró desde joven un notable talento académico. A los 15 años obtuvo una beca para la Universidad de Chicago, donde se licenció en zoología en 1947.
Más tarde completó su doctorado en la Universidad de Indiana bajo la supervisión del microbiólogo Salvador Luria, referente en el estudio de virus y futuro Nobel.
Su búsqueda por comprender la estructura del ADN lo llevó a continuar sus investigaciones en Cambridge, Copenhague y la Estación Zoológica de Nápoles.
Fue allí donde, en 1951, observó por primera vez un patrón de difracción de rayos X de ADN cristalino, experiencia que impulsó su posterior colaboración decisiva con Crick.

Además de sus contribuciones científicas, Watson tuvo una sólida carrera académica. Enseñó durante 15 años en la Universidad de Harvard y dirigió el Laboratorio Cold Spring Harbor, al que transformó en un centro de referencia mundial en biología molecular.
Entre 1988 y 1992 encabezó el Proyecto Genoma Humano en los Institutos Nacionales de Salud (NIH), iniciativa clave para mapear el ADN humano y comprender los mecanismos genéticos de numerosas patologías.
No obstante, su prestigio se vio erosionado por reiteradas declaraciones polémicas sobre raza, género y otros temas sensibles. Estas controversias lo obligaron a renunciar a su cargo en CSHL a los 80 años y profundizaron su distanciamiento de la comunidad científica.
En 2014 se convirtió en el primer Nobel en vida en subastar su medalla, destinando parte del dinero a proyectos de investigación.
James Watson deja un legado complejo: arquitecto de uno de los descubrimientos más importantes de la ciencia, pero también una figura marcada por afirmaciones que generaron rechazo y controversia.