Main International news

España Política Nacional

Tragedia en la alta velocidad: España enfrenta su peor choque ferroviario en años

  • enero 18, 2026
  • 0

El descarrilamiento y choque de dos trenes en Córdoba sacude a España, abre interrogantes técnicos ligados a la ciencia y deja decenas de víctimas.

Tragedia en la alta velocidad: España enfrenta su peor choque ferroviario en años

España amaneció conmocionada tras una de las tragedias ferroviarias más graves de su historia reciente.

Al menos 40 personas murieron y más de 150 resultaron heridas luego de que dos trenes de alta velocidad chocaran en las afueras de Adamuz, en la provincia de Córdoba, en un accidente que volvió a poner bajo la lupa la seguridad del sistema ferroviario y el papel de la ciencia en la prevención de catástrofes.

El siniestro ocurrió el domingo a las 19.45, cuando una formación privada de la empresa Iryo, que cubría el trayecto Málaga–Madrid, descarriló parcialmente y cruzó hacia la vía contraria. En ese mismo instante avanzaba en sentido opuesto un convoy Alvia de Renfe con destino a Huelva.

La colisión fue devastadora. Los dos primeros vagones del tren de Renfe salieron despedidos y cayeron por un terraplén de cuatro metros, concentrando la mayor parte de las víctimas fatales.

En un primer momento, las autoridades hablaron de una decena de fallecidos. Sin embargo, a medida que avanzaron las tareas de rescate, el número creció de manera dramática.

Los vagones están completamente retorcidos. Hay personas atrapadas entre hierros y asientos, lo que hace muy compleja la recuperación de cuerpos”, explicó Francisco Carmona, jefe de los bomberos de Córdoba, en declaraciones a la televisión pública.

Desde el primer minuto se activaron todos los protocolos de emergencia. Bomberos, Guardia Civil, servicios sanitarios y Defensa Civil trabajaron durante toda la noche bajo reflectores, mientras ambulancias trasladaban heridos a hospitales de toda la región.

En Adamuz, un polideportivo fue transformado en hospital de campaña y la Cruz Roja montó un centro de asistencia psicológica para pasajeros y familiares

Magnitud del accidente y las victimas

La magnitud del accidente obligó a reforzar los hospitales andaluces. En el Hospital Reina Sofía, de Córdoba, se convocó de urgencia a médicos y enfermeros. El último parte oficial informó que 159 personas permanecían internadas, 12 de ellas en estado crítico, incluidos varios menores.

A lo largo del lunes comenzaron a conocerse los relatos de los sobrevivientes. Muchos coincidieron en una misma imagen: un sacudón repentino, ruidos metálicos y la sensación de estar dentro de un terremoto.

Salvador Jiménez, periodista de RNE que viajaba en el tren de Iryo, relató que los últimos vagones descarrilaron y uno quedó completamente volcado. “Todo empezó a temblar. Después, silencio y gritos”, contó.

Otros pasajeros describieron escenas de pánico. “Las maletas salían volando, la gente lloraba y pedía ayuda”, dijo Marta Santos, quien viajaba en uno de los vagones traseros. Personal ferroviario pidió colaboración a pasajeros con conocimientos sanitarios y se utilizaron martillos de emergencia para romper ventanas y facilitar la evacuación.

El impacto político fue inmediato. El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, decretó tres días de luto nacional y prometió llegar “hasta el final” para esclarecer lo ocurrido. “Como sociedad necesitamos saber qué pasó y por qué. La verdad se conocerá con total transparencia”, afirmó durante una visita a la zona del siniestro.

La Casa Real expresó su pesar y el rey Felipe VI anunció que visitará Adamuz en los próximos días. Desde distintos puntos del país llegaron mensajes de solidaridad, mientras comunidades autónomas ofrecían recursos sanitarios y logísticos.

Investigación del hecho

En paralelo, la Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios abrió un expediente técnico. Según los primeros datos, el accidente ocurrió en un tramo recto, con vías renovadas y trenes relativamente nuevos, lo que desconcertó a las autoridades.

El ministro de Transportes, Óscar Puente, calificó el hecho como “tremendamente extraño”.

Desde el ámbito técnico, la atención se centra ahora en posibles fallas de infraestructura o del material rodante. Expertos que inspeccionaron el lugar identificaron una junta rota en la vía, un elemento clave cuya integridad es fundamental para la estabilidad de los trenes de alta velocidad.

La ciencia aplicada a la ingeniería ferroviaria será determinante para reconstruir la secuencia exacta del desastre.

España es una potencia ferroviaria europea, con más de 3.100 kilómetros de líneas de alta velocidad y millones de pasajeros transportados cada año.

Por eso, el accidente no solo dejó víctimas, sino también una herida simbólica. En los últimos meses, Adif había reconocido incidencias técnicas en el tramo Adamuz–Villanueva de Córdoba, un dato que ahora adquiere una relevancia central en la investigación.

Leave a Reply