Irán: una ONG eleva a más de 5.000 los muertos por la represión y aumenta la tensión con Estados Unidos
enero 23, 2026
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Una organización de derechos humanos con sede en Estados Unidos aseguró que la represión en Irán dejó más de 5.000 muertos, en su mayoría civiles.
Una organización de defensa de los derechos humanos con sede en Estados Unidos afirmó haber confirmado la muerte de más de 5.000 personas durante las recientes protestas en Irán, en lo que ya es considerado uno de los episodios de represión más letales en la historia reciente del país.
La ONG Human Rights Activists News Agency (HRANA) informó este viernes que logró verificar al menos 5.002 muertes vinculadas a las manifestaciones, de las cuales 4.714 corresponden a manifestantes, 42 a menores de edad, 207 a miembros de las fuerzas de seguridad y 39 a transeúntes.
La organización aclaró que continúa investigando otros 9.787 posibles fallecimientos, por lo que el balance podría incrementarse de forma significativa.
El monitoreo de la situación se vio severamente afectado por el corte casi total de internet impuesto por las autoridades iraníes desde el 8 de enero, una estrategia que, según las ONG, busca dificultar la circulación de información y limitar la documentación independiente de los abusos.
Además de las muertes, HRANA reportó al menos 26.852 personas detenidas en el marco de la represión, una cifra que supera ampliamente el balance oficial difundido por el régimen iraní.
Según datos proporcionados por la Fundación de Mártires y Veteranos, el gobierno reconoce 3.117 fallecidos, de los cuales 2.427 son catalogados como “mártires”, una categoría que incluye a miembros de las fuerzas de seguridad y civiles no involucrados en las protestas.
El comunicado por parte de Irán
Las autoridades iraníes sostienen que el resto de las víctimas eran “alborotadores” respaldados por Estados Unidos, una narrativa que HRANA rechaza. En su informe, la organización acusó al régimen de “intentar reforzar el relato oficial para justificar las matanzas”.
Por su parte, la ONG Iran Human Rights (IHR), con sede en Noruega, documentó al menos 3.428 manifestantes muertos y advirtió que el número real de víctimas podría acercarse a las 25.000.
La crisis también elevó las tensiones entre Teherán y Washington. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, amenazó con nuevas acciones contra Irán y aseguró que presiones de la Casa Blanca lograron frenar ejecuciones masivas, una versión que fue desmentida de manera tajante por el poder judicial iraní.
En tanto, el alto comisionado de la ONU para los Derechos Humanos, Volker Türk, instó a Irán a poner fin a lo que calificó como una “represión brutal”, y exigió el cese de juicios sumarios y castigos desproporcionados.