La muerte de Alex Pretti, un enfermero de 37 años, durante un operativo de agentes migratorios en Minneapolis, reavivó el debate sobre el uso de la fuerza federal en protestas contra la política migratoria en Estados Unidos. Videos registrados por residentes y manifestantes ofrecen un relato visual que contradice la versión oficial difundida por las autoridades.
Las imágenes, grabadas desde distintos ángulos y difundidas en redes sociales, muestran los momentos previos y posteriores al tiroteo que terminó con la vida de Pretti.
En ellas se observa al hombre participando de una manifestación masiva contra el despliegue del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) y la Patrulla Fronteriza en el estado de Minnesota, una medida ordenada por el presidente Donald Trump en diciembre pasado.
El operativo federal fue presentado por el gobierno como una iniciativa de seguridad pública destinada a deportar a migrantes con antecedentes penales.
Sin embargo, organizaciones civiles y dirigentes locales advirtieron que las redadas también alcanzaron a personas sin causas judiciales e incluso a ciudadanos estadounidenses, lo que provocó una ola de protestas en varias ciudades.
Según los registros audiovisuales, Pretti intervino cuando un agente empujó violentamente a una mujer. En ese momento, el enfermero parece sostener un teléfono celular en una mano, mientras con la otra intenta protegerse del gas pimienta que le rocían directamente en el rostro.
En uno de los videos, se aprecia cómo un agente golpea la cabeza de Pretti mientras este se encuentra de rodillas y luego boca abajo en el suelo. Otro oficial revisa sus bolsillos y retira un objeto que las autoridades describieron posteriormente como un arma.
Segundos después, se escucha un disparo inicial. En menos de cinco segundos, se oyen al menos nueve tiros adicionales.
Comunicado por parte del gobierno
La secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem, afirmó que los agentes realizaron “disparos defensivos” luego de que Pretti “reaccionara violentamente” y se resistiera a ser desarmado. Desde la Patrulla Fronteriza, el alto mando Greg Bovino sostuvo que “el sospechoso se puso a sí mismo en esa situación” y calificó a los agentes como las verdaderas víctimas del episodio.
Estas declaraciones fueron rechazadas por autoridades locales y familiares. El gobernador de Minnesota, Tim Walz, calificó la versión oficial como “una mentira” y una “narrativa absurda” que no coincide con lo que muestran los videos.
Los padres de Pretti acusaron a la administración Trump de difundir “mentiras repugnantes” para justificar el uso letal de la fuerza contra su hijo.
El caso no es aislado. A comienzos de mes, otra manifestante, Renee Good, murió tras recibir disparos de un agente durante protestas similares, lo que incrementó la preocupación por la actuación de las fuerzas federales en contextos de movilización social.
Mientras continúan las investigaciones, el presidente Trump aseguró que está “revisando todo sobre el caso”.
Sin embargo, para activistas y organizaciones de derechos civiles, la muerte de Alex Pretti se convirtió en un símbolo del costo humano de una política migratoria cada vez más militarizada.