Sorpresa conservadora en Tailandia tras unas elecciones marcadas por el voto constitucional
- febrero 9, 2026
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El partido conservador Bhumjaithai ganó las elecciones en Tailandia, en una jornada doble que también avaló reformar la Constitución.
El partido conservador Bhumjaithai ganó las elecciones en Tailandia, en una jornada doble que también avaló reformar la Constitución.
Tailandia vivió este domingo una jornada electoral decisiva que dejó un escenario político inesperado.
El partido conservador Bhumjaithai (BJT), liderado por el primer ministro Anutin Charnvirakul, se impuso en las elecciones generales anticipadas, mientras que en paralelo la ciudadanía respaldó mayoritariamente la necesidad de reformar la Constitución heredada del periodo de gobierno militar.
El país del Sudeste Asiático celebró un inédito voto dual, en el que los ciudadanos acudieron a las urnas tanto para elegir a los 500 miembros de la Cámara de Representantes como para pronunciarse en un referéndum constitucional.
Con el escrutinio casi completo, cerca del 60 % de los votantes apoyó iniciar el proceso de cambio de la carta magna, como anticipaban los sondeos previos.
El Partido del Pueblo (PP), formación reformista que partía como favorita y principal promotora del referéndum, quedó relegado al segundo lugar, muy por detrás del conservador Bhumjaithai.
Según los datos provisionales difundidos por la Comisión Electoral, el BJT obtuvo al menos 195 escaños, seguido por el PP con 114 y el partido populista Pheu Thai (PT), vinculado a la influyente familia Shinawatra, con 78. Para formar gobierno se requiere una mayoría simple de 251 bancas.
“Aceptamos con humildad la decisión del pueblo”, declaró Anutin Charnvirakul desde la sede de su partido en Bangkok. El primer ministro calificó el resultado como “una victoria de todos los ciudadanos”, en referencia tanto al respaldo electoral como al aval al cambio constitucional.

El triunfo supone un salto notable para el BJT, que en las elecciones de 2023 había logrado apenas 70 escaños.
El revés fue especialmente duro para el Partido del Pueblo, heredero del movimiento Avanzar, que había arrasado en 2023 con un programa de profundas reformas.
Aquel proyecto incluía cambios sensibles vinculados a la Casa Real y al rol del Ejército, instituciones clave en un país de democracia frágil, pero no logró gobernar entonces por el bloqueo del Senado conservador.
En esta ocasión, el PP moderó su agenda y dejó de lado algunas propuestas más controvertidas, como la reforma de la estricta ley de lesa majestad. Aun así, su líder, Natthaphong Ruengpanyawut, reconoció la derrota y pidió respetar el resultado. “Tenemos que permitir al ganador formar Gobierno”, afirmó en rueda de prensa.
Anutin deberá ahora iniciar negociaciones para alcanzar la mayoría parlamentaria, con opciones que incluyen una coalición de fuerzas tradicionalistas o un acuerdo con el Pheu Thai.
Mientras tanto, el proceso de reforma constitucional se anticipa largo y complejo, con al menos dos plebiscitos adicionales previstos. Para muchos tailandeses, ese camino representa el verdadero paso hacia una democracia más plena en Tailandia.