Arabia Saudita anuncia plan de inversión récord en Estados Unidos para fortalecer la economía bilateral
- enero 23, 2025
- 0
El príncipe Mohammed Bin Salman reveló que Arabia Saudita planea invertir 600.000 millones de dólares en EE.UU.
El príncipe Mohammed Bin Salman reveló que Arabia Saudita planea invertir 600.000 millones de dólares en EE.UU.
El príncipe heredero de Arabia Saudita, Mohammed Bin Salman, sorprendió al mundo al anunciar que el reino proyecta invertir 600.000 millones de dólares en Estados Unidos en los próximos cuatro años.
El comunicado se conoció tras una llamada con el presidente Donald Trump, en la que ambos líderes discutieron el rumbo de la economía y la relación estratégica entre ambos países.
El anuncio marca uno de los compromisos económicos más ambiciosos de la región en décadas. Según la agencia estatal saudí, el príncipe declaró que el objetivo es “ampliar las inversiones y el comercio con Estados Unidos, no solo en el corto plazo, sino también más allá de los próximos cuatro años”.
Aunque no se especificaron sectores concretos, se espera que la inversión incluya energía, infraestructura, tecnología, defensa y entretenimiento, ámbitos en los que Arabia Saudita ya ha mostrado interés creciente.
El gesto reafirma la estrategia de Bin Salman de diversificar la economía saudí, que depende en gran medida de los ingresos petroleros. Con precios internacionales del crudo más bajos desde la pandemia, el reino busca nuevas vías de ingresos y cooperación internacional.
Al mismo tiempo, fortalece su alianza con Washington, que continúa siendo el principal proveedor de armamento y sistemas de defensa del Golfo.
En el plano político, el anuncio coincide con los primeros días de la nueva administración Trump, quien había sugerido retomar la tradición de iniciar su primer viaje al extranjero en el Reino Unido.
Sin embargo, al igual que en 2017, el mandatario volvió a insinuar que Arabia Saudita podría ser su primera parada internacional. “Si van a comprar 500.000 millones de dólares en productos, probablemente ese será mi destino”, bromeó el presidente ante periodistas en la Casa Blanca.
La relación entre Washington y Riad no ha estado exenta de tensiones. El vínculo sufrió fuertes críticas tras el asesinato en 2018 del periodista Jamal Khashoggi, hecho que empañó la reputación del príncipe heredero en Occidente. Aun así, la estrecha cooperación en materia de seguridad y defensa se ha mantenido intacta.

La magnitud de la promesa –equivalente al PIB de varios países medianos– despierta interrogantes sobre la capacidad financiera saudí.
El país enfrenta fuertes compromisos internos, como el megaproyecto de 500.000 millones de dólares en NEOM, la futurista ciudad en construcción a orillas del Mar Rojo, además de las obras de infraestructura requeridas para la Copa Mundial de la FIFA 2034, que demandarán decenas de miles de millones adicionales.
Expertos en la región advierten que esta ofensiva de inversiones forma parte de la visión de Bin Salman de consolidar a Arabia Saudita como actor clave no solo en Oriente Medio, sino también en la economía global. “Este anuncio busca enviar un mensaje claro: el reino quiere ser visto como un socio confiable para Washington, y al mismo tiempo reforzar su papel de potencia económica emergente”, señaló un analista del Golfo.
Más allá de la política, la apuesta saudí ofrece a empresas y sectores estratégicos estadounidenses la oportunidad de recibir un flujo de capital masivo en un momento de desaceleración global. El impacto final dependerá de cómo se estructuren estas inversiones y de si logran cumplir con las expectativas anunciadas.
Con esta jugada, Arabia Saudita apunta a consolidar su relación histórica con Estados Unidos y a proyectar su influencia en la economía mundial durante la próxima década.