Uruguay y cinco países más cuestionan la ofensiva de Estados Unidos y piden una salida multilateral para Venezuela
enero 5, 2026
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Uruguay, junto a España, México, Chile y Colombia, rechazó las acciones militares de EE.UU. y pidió a la ONU desescalar la crisis venezolana.
Uruguay se sumó este domingo a España, México, Chile y Colombia en un pronunciamiento conjunto que expresa un fuerte rechazo a las acciones militares ejecutadas de forma unilateral por Estados Unidos en territorio venezolano.
El comunicado también fue respaldado por Brasil y advierte sobre el riesgo que estas operaciones representan para la estabilidad regional y el orden internacional.
En el texto, los seis países manifestaron su “profunda preocupación y rechazo” frente a la ofensiva militar que derivó en la detención del presidente venezolano Nicolás Maduro y de su esposa, Cilia Flores.
Según señalaron, estas acciones violan principios esenciales del derecho internacional, como la prohibición del uso de la fuerza, el respeto a la soberanía y la integridad territorial de los Estados.
Los gobiernos firmantes alertaron además sobre cualquier intento de control externo de los recursos naturales o estratégicos de Venezuela.
La advertencia surgió tras las declaraciones del presidente estadounidense Trump, quien afirmó que Estados Unidos gobernará el país hasta que se concrete una transición que calificó como “segura” y “apropiada”.
Estados Unidos y un poder que no se detiene
Trump también sostuvo que empresas petroleras estadounidenses invertirán miles de millones de dólares para reconstruir la infraestructura energética venezolana, que describió como severamente deteriorada.
Sin embargo, el comunicado conjunto expresó inquietud ante estas afirmaciones y remarcó que ninguna forma de administración externa puede considerarse legítima.
Ante este escenario, Uruguay, España, México, Chile y Colombia coincidieron en que la crisis venezolana debe resolverse exclusivamente por vías pacíficas.
En ese sentido, subrayaron que el diálogo, la negociación y el respeto a la voluntad popular constituyen los únicos caminos posibles hacia una solución duradera.
El documento destacó que solo un proceso político inclusivo, liderado por los propios venezolanos, puede garantizar una salida democrática, sostenible y respetuosa de la dignidad humana. Los países firmantes rechazaron cualquier tipo de injerencia externa que condicione ese proceso.
Asimismo, reafirmaron que América Latina y el Caribe son una zona de paz, construida sobre la no intervención, el respeto mutuo y la solución pacífica de controversias.
En ese marco, llamaron a la unidad regional más allá de las diferencias ideológicas, frente a acciones que pongan en riesgo la estabilidad colectiva.
Finalmente, exhortaron al secretario general de las Naciones Unidas, António Guterres, y a los Estados miembros a utilizar los mecanismos multilaterales disponibles para contribuir a la desescalada de las tensiones y a la preservación de la paz regional.