La sed de ChatGPT: la IA que devora agua mientras genera palabras
- abril 1, 2025
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Generar un texto de 100 palabras en ChatGPT consume 519 ml de agua, revelando el impacto ambiental de la inteligencia artificial a gran escala.
Generar un texto de 100 palabras en ChatGPT consume 519 ml de agua, revelando el impacto ambiental de la inteligencia artificial a gran escala.
¿Qué precio paga el planeta por cada palabra generada por la inteligencia artificial? Esta pregunta cobra relevancia al analizar el consumo de recursos de modelos avanzados como ChatGPT.
Cada interacción con el chatbot, por sencilla que parezca, oculta un sistema voraz que deja una significativa huella ambiental.
Desde su lanzamiento en 2022, ChatGPT ha sido utilizado por aproximadamente el 25 % de los estadounidenses, según el Pew Research Center. Sin embargo, el uso cotidiano conlleva un consumo desproporcionado de agua y electricidad, generando debates sobre su sostenibilidad.
Generar un texto de 100 palabras en ChatGPT requiere, en promedio, 519 mililitros de agua, el equivalente a una botella.
Aunque pueda parecer mínimo, su impacto se multiplica a gran escala. Si solo el 10 % de la población activa en Estados Unidos usara el servicio semanalmente, el consumo anual superaría los 435 millones de litros, suficiente para abastecer a todos los hogares de Rhode Island durante día y medio, según un análisis de The Washington Post y la Universidad de California en Riverside.
Los centros de datos generan calor masivo al procesar miles de cálculos por cada respuesta. Para evitar sobrecalentamientos, se requieren sistemas de enfriamiento que utilizan agua, similar a cómo el sudor regula la temperatura del cuerpo humano.
En zonas con escasez hídrica, se recurre a aire acondicionado eléctrico, incrementando el consumo energética
Cada respuesta de 100 palabras también implica 0,14 kWh, suficiente para alimentar 14 bombillas LED durante una hora. Multiplicado por millones de usuarios, el impacto es enorme.
Si solo el 10 % de los trabajadores estadounidenses utilizara ChatGPT semanalmente, el consumo eléctrico anual equivaldría al gasto de todos los hogares de Washington D.C. durante 20 días.
El aumento en la demanda energética genera tensiones en estados como Georgia, Arizona y Texas, donde los centros de datos proliferan debido a la electricidad más barata. Comunidades locales se preocupan por los impactos ambientales, sociales y económicos.

Algunas compañías buscan reducir la huella ambiental de la inteligencia artificial. Microsoft planea usar la energía del reactor nuclear de Three Mile Island, mientras Google se comprometió a reponer el 120 % del agua utilizada para 2030. Sin embargo, ambas medidas tardarán años en implementarse plenamente.
El impacto de la tecnología en el planeta es real: se estima que el 1 % de las emisiones globales de CO₂ provienen de ver videos en línea, y la cifra podría alcanzar el 8 % para 2025.
La industria de la IA necesita urgentemente innovar para minimizar su impacto. Disfrutar de las ventajas de la inteligencia artificial requiere un compromiso serio con la sostenibilidad ambiental.