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Barry Pollack, el abogado estrella que asumió la defensa de Nicolás Maduro ante la justicia de Estados Unidos

  • enero 6, 2026
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El penalista Barry Pollack lidera la defensa de Nicolás Maduro en Estados Unidos, tras una carrera marcada por casos límite como Julian Assange.

Barry Pollack, el abogado estrella que asumió la defensa de Nicolás Maduro ante la justicia de Estados Unidos

Cuando Nicolás Maduro compareció esta semana ante un tribunal federal de Nueva York, el foco mediático no se concentró únicamente en el mandatario venezolano acusado de narcotráfico.

A su lado apareció una figura clave: Barry Pollack, uno de los abogados penalistas más experimentados y respetados de Estados Unidos, conocido por asumir defensas complejas en causas de alto impacto político y jurídico.

Pollack se convirtió oficialmente en el abogado principal de Maduro en el proceso que se tramita en la Corte del Distrito Sur de Nueva York, donde el líder venezolano enfrenta cargos por conspiración para el narcotráfico, importación de cocaína, posesión de armas automáticas y dispositivos destructivos.

Durante la audiencia inicial, Maduro se declaró inocente, denunció haber sido secuestrado y sostuvo que continúa siendo el presidente legítimo de Venezuela.

A sus 61 años, Barry Pollack es socio del prestigioso bufete Harris St. Laurent & Wechsler, con oficinas en Wall Street, a pocos minutos del tribunal federal donde se desarrolla la causa.

Además de su práctica privada, Pollack ejerce como profesor en el Centro de Derecho de la Universidad de Georgetown, una de las instituciones académicas más influyentes del país en materia legal.

Especialistas en derecho penal y derecho internacional coinciden en que la elección de Pollack no es casual. “Un abogado de primera línea como Pollack logra absoluciones incluso en escenarios extremadamente adversos”, explicó William Schabas, profesor de derecho internacional de la Middlesex University de Londres, en declaraciones a medios internacionales.

Un litigante meticuloso y estratégico

De acuerdo con el perfil institucional de su estudio jurídico, Pollack es “uno de los abogados litigantes más destacados del país”, con más de tres décadas de experiencia en juicios federales, investigaciones complejas y causas políticamente sensibles.

Fue presidente de la Asociación Nacional de Abogados de Defensa Penal de Estados Unidos, un cargo reservado para figuras con fuerte reconocimiento entre sus pares.

El ranking especializado Chambers USA lo describe como un abogado “minucioso y reflexivo”, que “vive y respira cada juicio” y posee una notable capacidad para persuadir a los jurados.

Esa habilidad, según el propio Pollack, radica en su rol de traductor entre el lenguaje técnico del sistema judicial y la comprensión cotidiana de quienes deben decidir un veredicto.

“Cuando me reúno con un cliente, casi siempre está atravesando la peor crisis de su vida”, señaló Pollack en una entrevista con Law Dragon. “Guiarlo en ese proceso es enormemente gratificante. Es difícil imaginar un trabajo con mayor impacto humano”.

El antecedente Assange y el caso WikiLeaks

El nombre de Barry Pollack alcanzó proyección internacional en 2024, cuando lideró la defensa de Julian Assange en el tramo final del caso WikiLeaks. Assange enfrentaba cargos bajo la Ley de Espionaje de Estados Unidos por la publicación masiva de documentos clasificados, incluidos cables diplomáticos y reportes militares sobre Irak y Afganistán.

Tras meses de negociaciones, Pollack logró un acuerdo de culpabilidad limitado: Assange se declaró culpable de un solo cargo de conspiración para obtener y divulgar información clasificada, a cambio de una condena ya cumplida.

El acuerdo permitió su liberación inmediata y su regreso a Australia, luego de pasar cinco años detenido en la prisión británica de Belmarsh y siete años refugiado en la embajada de Ecuador en Londres.

Ese resultado consolidó la reputación de Pollack como un negociador eficaz incluso frente al Departamento de Justicia estadounidense, un antecedente que ahora pesa en la defensa de Nicolás Maduro.

Otros casos emblemáticos

A lo largo de su carrera, Pollack obtuvo la absolución total de Michael Krautz, exejecutivo de Enron Corp., en uno de los pocos juicios que terminaron sin condenas tras el colapso de la empresa. También logró la liberación de Martin Tankleff, encarcelado injustamente durante 17 años por el asesinato de sus padres cuando era adolescente.

Estos antecedentes refuerzan la percepción de que la estrategia de la defensa de Maduro no se limitará a discutir pruebas penales, sino que incorporará argumentos estructurales vinculados al derecho internacional, la jurisdicción y la inmunidad de jefes de Estado.

La polémica por la legalidad de la captura

Uno de los ejes centrales que podría impulsar Barry Pollack es la presunta ilegalidad de la captura de Maduro. Alonso Gurmendi, profesor de derecho internacional en la London School of Economics, sostuvo que la operación fue “claramente ilegal” bajo el derecho internacional, al no encuadrar en ninguno de los supuestos que habilitan el uso de la fuerza entre Estados.

“El derecho internacional prohíbe capturas transfronterizas sin consentimiento, sin mandato del Consejo de Seguridad y sin legítima defensa”, explicó Gurmendi. “Nada de eso ocurrió en este caso”.

Sin embargo, expertos advierten que los tribunales estadounidenses históricamente han priorizado el derecho interno por sobre el derecho internacional, lo que reduce las posibilidades de que este argumento prospere plenamente.

Inmunidad y precedentes

Otro punto clave será la inmunidad de jefes de Estado. Según Schabas, este argumento tiene mayor solidez jurídica, ya que existe jurisprudencia clara de la Corte Internacional de Justicia que protege a los mandatarios en ejercicio frente a tribunales extranjeros.

Estados Unidos podría intentar desestimar esta defensa alegando que no reconoce a Maduro como presidente legítimo de Venezuela, una postura sostenida desde 2019. No obstante, especialistas subrayan que el reconocimiento diplomático no elimina el control efectivo del poder, criterio central en el derecho internacional.

En este escenario, Barry Pollack deberá navegar una compleja tensión entre el sistema legal estadounidense y las normas internacionales, en lo que ya se perfila como uno de los procesos judiciales más relevantes y controversiales de los últimos años.

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