59 cargos por terrorismo contra el autor del atentado en Bondi Beach que conmocionó a Sídney
- diciembre 17, 2025
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Australia imputó 59 cargos por terrorismo y asesinato al atacante de Bondi Beach, en Sídney, en un ataque vinculado a Israel y al ISIS.
El gobierno de Australia imputó con un total de 59 cargos, incluidos terrorismo y asesinato, a Naveed Akram, el sobreviviente del atentado perpetrado el domingo pasado en Bondi Beach, en Sídney, que dejó 15 personas muertas durante una celebración de Janucá.
El ataque, considerado uno de los más letales por motivos de odio religioso en la historia moderna del país, mantiene en estado de conmoción a la sociedad australiana.
Akram, de 24 años, actuó junto a su padre, Sajid Akram, de 50, quien fue abatido por la Policía en el lugar de los hechos.
El joven permanece hospitalizado tras haber salido del coma inducido y fue formalmente acusado por cada una de las muertes registradas, además de 40 cargos por intento de asesinato contra las personas que resultaron heridas.
Según el parte oficial, entre los cargos se incluyen 15 acusaciones de asesinato, un cargo por la comisión de un acto terrorista y múltiples imputaciones por causar daños con intención de matar.
Las autoridades confirmaron además que el vehículo utilizado por los atacantes contenía artefactos explosivos improvisados, lo que elevó el nivel de alerta de seguridad en toda la ciudad de Sídney.
A local Bondi detective has been revealed as the man who shot dead one of the terrorists responsible for the horrific massacre at Bondi on Sunday. Follow live updates: https://t.co/h47iyrPHNi pic.twitter.com/L9dCLKe3ox
— The Australian (@australian) December 16, 2025
Más de 20 personas continúan internadas en distintos hospitales de Nueva Gales del Sur, algunas de ellas en estado crítico. Todas las víctimas identificadas hasta el momento pertenecían a la comunidad judía, lo que refuerza la hipótesis de un ataque deliberadamente antisemita.
Las investigaciones preliminares indican que padre e hijo habrían jurado lealtad al Estado Islámico, una línea que ahora concentra el trabajo de los servicios de inteligencia australianos.
Medios vinculados a Israel informaron que las pruebas recopiladas hasta el momento apuntan a una radicalización progresiva de los atacantes en los últimos años.
Por otra parte, comenzaron en Australia los funerales de las víctimas, cientos de personas se reunieron en memoriales improvisados cerca del lugar, donde se multiplicaron las flores, velas y mensajes de repudio al terrorismo.
Entre las víctimas se encontraba Eli Schlanger, de 41 años, rabino asistente de Jabad-Lubavitch de Bondi y uno de los organizadores del evento de Janucá frente al mar.

Schlanger, nacido en Londres, también se desempeñaba como capellán en prisiones y hospitales de Sídney. Su funeral fue el primero en realizarse, bajo un estricto operativo de seguridad.
La persona de mayor edad era un sobreviviente del Holocausto, mientras que la más joven fue Matilda, una niña de 10 años cuya muerte generó una profunda conmoción nacional. “Ella se queda aquí”, expresó su madre durante una vigilia, señalando su corazón.
El ataque reabrió en Australia un intenso debate sobre el antisemitismo, la radicalización violenta y el nivel de protección policial en eventos comunitarios. Organizaciones judías denunciaron que las advertencias sobre posibles amenazas no fueron tomadas con la suficiente seriedad.
La comisionada de la Policía Federal Australiana, Krissy Barrett, afirmó que el tiroteo fue “un ataque terrorista inspirado por el Estado Islámico” y reconoció que Naveed Akram había estado bajo observación de los servicios de seguridad desde 2019.

Uno de los puntos clave de la investigación es un viaje que los sospechosos realizaron a Filipinas en noviembre pasado.
Ambos ingresaron al país entre el 1 y el 28 de noviembre, con destino final en la ciudad de Davao, una región donde operaron grupos extremistas que en el pasado manifestaron afinidad con el ISIS.
Las autoridades filipinas aseguraron que no existen indicios recientes de presencia de militantes extranjeros en la zona, aunque confirmaron el ingreso de los Akram al país.
Es por eso que Australia enfrenta un proceso de reflexión nacional sobre cómo combatir el extremismo violento sin erosionar las libertades civiles, en un contexto global marcado por conflictos en Medio Oriente y el aumento de ataques inspirados en el terrorismo internacional.