Ataque armado en Bondi Beach sacude a Australia y reaviva la alarma por el antisemitismo
diciembre 15, 2025
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Un tiroteo durante una celebración de Jacuná en Bondi Beach dejó al menos 15 muertos. El ataque contra la comunidad judio conmociona a Australia e impacta en Israel.
Australia vivió uno de los episodios de violencia más graves de su historia reciente cuando un tiroteo masivo durante un evento de la comunidad judia en Bondi Beach, Sídney, dejó al menos 15 personas muertas y más de 40 heridas.
El ataque ocurrió durante una celebración pública por el inicio de Jacuná, una festividad central del calendario judío, y es investigado por las autoridades como un acto terrorista con motivaciones antisemitas.
El hecho se produjo el domingo por la tarde en Archer Park, una zona verde ubicada detrás de Bondi Beach, una de las playas más emblemáticas y concurridas del país.
Más de 1.000 personas participaban del evento cuando comenzaron los disparos desde un puente peatonal cercano, lo que generó escenas de pánico y una estampida hacia la playa, calles y parques aledaños.
Según confirmó la policía de Nueva Gales del Sur, los atacantes eran padre e hijo. El primero, de 50 años, murió poco después del ataque, mientras que el segundo, de 24, resultó gravemente herido y permanece bajo custodia policial.
En el vehículo del atacante fallecido se encontraron artefactos explosivos improvisados, que fueron desactivados por equipos especializados.
El primer ministro del estado, Chris Minns, afirmó que el ataque fue “claramente planificado para golpear a la comunidad judio de Sídney”.
Las víctimas fatales tenían entre 10 y 87 años, un dato que profundizó la conmoción nacional. “Lo que debía ser una noche de alegría fue destruido por un acto de odio”, declaró Minns en conferencia de prensa.
Comunicado de Australia
La magnitud del ataque impactó de lleno en un país que durante décadas fue citado como ejemplo de control estricto de armas.
El primer ministro australiano, Anthony Albanese, calificó el hecho como “un acto de terrorismo antisemita que hiere el corazón de Australia” y prometió destinar todos los recursos necesarios para la investigación.
Uno de los momentos más destacados del ataque fue la intervención de un civil que logró desarmar a uno de los agresores durante un forcejeo, acción que fue registrada en video y difundida por medios locales.
El hombre, identificado como Ahmed Al Ahmed, resultó herido y permanece hospitalizado. Autoridades y líderes comunitarios lo calificaron como un “héroe”.
En respuesta, el gobierno australiano reforzó la seguridad en sinagogas, escuelas y centros comunitarios judíos en todo el país. La policía incrementó patrullajes y presencia armada en zonas consideradas sensibles.La reacción internacional no tardó en llegar.
Desde Israel, el ministro de Asuntos Exteriores condenó el ataque y exigió medidas urgentes contra el antisemitismo. Líderes políticos de Estados Unidos y Europa también expresaron su solidaridad con las víctimas y el pueblo australiano.
La respuesta de Israel
Organizaciones judías locales advirtieron que el ataque no fue un hecho aislado, sino el resultado de un clima de hostilidad creciente.
“Esto se venía gestando desde hace tiempo”, afirmó Alex Ryvchin, del Consejo Ejecutivo de la Comunidad Judía Australiana, quien reclamó mayor protección para instituciones y eventos comunitarios.
El ataque reabre un debate profundo en Australia sobre radicalización, discurso de odio y prevención del extremismo violento.
También vuelve a colocar en el centro de la escena la seguridad de las minorías religiosas en democracias occidentales, en un contexto internacional marcado por tensiones geopolíticas y conflictos en Medio Oriente.
Mientras continúan las investigaciones para esclarecer los motivos y posibles conexiones de los atacantes, el país enfrenta un duelo colectivo y una pregunta incómoda: cómo un acto de violencia extrema pudo irrumpir en un espacio público, familiar y simbólico, durante una festividad de luz y esperanza como Jacuná.