Jane Goodall falleció este miércoles 1 de octubre en California a los 91 años por causas naturales, según confirmó el Instituto que lleva su nombre. La primatóloga británica, Mensajera de la Paz de la ONU, se encontraba en medio de conferencias en Estados Unidos al momento de su deceso.
Reconocida mundialmente como la mayor experta en chimpancés, Goodall dedicó su vida al estudio del comportamiento animal y la conservación ambiental. En julio de 1960 inició en Gombe, Tanzania, una investigación pionera que transformó para siempre la etología.
Entre sus hallazgos más relevantes se encuentran las similitudes entre humanos y chimpancés: desarrollo de personalidades individuales, comunicación mediante gestos, uso de herramientas y expresión de emociones complejas como el amor, el altruismo y también la violencia.
Estos descubrimientos desafiaron las creencias científicas de su tiempo y consolidaron su figura como una de las científicas más influyentes del siglo XX.
Quién fue Jane Goodall
Nacida en Londres en 1934, Goodall creció en Bournemouth durante la posguerra. A los 23 años viajó a Kenia, donde trabajó con el antropólogo Louis Leakey, quien la envió a Tanzania para observar a los simios en estado salvaje.
Allí convivió con ellos en los árboles, imitó sus comportamientos y hasta compartió bananas, un enfoque que marcó un cambio radical en la manera de estudiar a los animales.
El Instituto Jane Goodall destacó en un comunicado: “Los descubrimientos de la doctora Goodall revolucionaron la ciencia. Fue una incansable defensora de la protección y restauración de nuestro mundo natural”. Además, inspiró a generaciones de mujeres a seguir carreras científicas, entre ellas a la recordada Dian Fossey.
Su legado es inmenso: Jane Goodall no solo descifró el alma de los chimpancés, también nos enseñó a ver la naturaleza como parte esencial de nuestra humanidad.