Irak celebra elecciones parlamentarias entre esperanza, apatía y promesas de estabilidad
noviembre 11, 2025
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Más de 21 millones de iraquíes votan en unos comicios marcados por la calma, pero también por la desconfianza y el temor a una baja participación.
Irak celebra este marteselecciones parlamentariasen medio de un inusual periodo de estabilidad tras años de guerra, represión y crisis políticas.
Más de 21 millones de ciudadanos están llamados a las urnas, aunque se teme que la participación sea incluso menor al 41% registrado en 2021, el nivel más bajo desde que comenzaron las votaciones.
Los colegios electorales abrieron a las 07:00 hora local y permanecerán activos durante 11 horas. Los resultados preliminares se esperan dentro de las 24 horas posteriores al cierre.
Pese al ambiente tranquilo, muchos iraquíes expresan escepticismo sobre la posibilidad de un cambio real. “Cada cuatro años ocurre lo mismo. No vemos caras jóvenes ni nuevas energías”, lamentó el estudiante universitario Al Hasán Yasin.
Más de 7.740 candidatos, de los cuales casi un tercio son mujeres, compiten por los 329 escaños del Parlamento. Solo 75 se presentan como independientes, bajo una ley electoral que, según los críticos, favorece a los partidos más grandes y consolidados.
Irak: el poder en juego
El primer ministro Mohamed Shia al Sudani busca un segundo mandato tras haber gobernado bajo la promesa de estabilidad y reconstrucción.
Sudani, que llegó al poder en 2022 con el apoyo de una coalición chiíta respaldada por Irán, presume de haber mantenido al país relativamente al margen de los conflictos que sacuden la región.
Desde la caída de Saddam Hussein, la estructura política iraquí se ha basado en un reparto sectario del poder: un chiíta encabeza el gobierno, un suní preside el Parlamento y un kurdo ocupa la presidencia, de carácter simbólico.
Sin embargo, los problemas estructurales —corrupción, servicios públicos deficientes y falta de empleo— siguen minando la confianza ciudadana.
Mientras el país intenta avanzar hacia una nueva etapa política, las elecciones de hoy son vistas como una prueba crucial para medir la fortaleza de las instituciones democráticas y la paciencia del pueblo iraquí ante promesas repetidas de reforma.